Esa es la hipótesis que se plantea en "Rock Roadie", el libro donde el
ex acompañante del guitarrista durante sus giras narra sus experiencias
con varias estrellas del Rock de los años 60. El texto asegura que el
manager del músico, Michael Jeffery, confesó haberlo matado
suministrándole pastillas y alcohol."Rock Roadie", un nuevo libro escrito por un acompañante de Jimi Hendrix
durante sus giras, afirmó que el guitarrista estadounidense (1942-1970)
fue asesinado por su manager como parte de un macabro complot para
cobrar un multimillonario seguro.
A los 27 años, Hendrix, uno de
los guitarristas más grandes de la historia de la música, murió ahogado
con su propio vómito en un hotel del oeste de Londres, aunque nunca se
conocieron con exactitud las verdaderas circunstancias de su muerte.
La
agencia Ansa publicó que James "Tappy" Wright, uno de los acompañantes
de Hendrix durante sus giras, afirmó que el manager del músico, Michael
Jeffery, confesó haberlo asesinado.
Wright dijo que Jeffery hizo
la confesión mientras estaba alcoholizado, un año después de la muerte
de Hendrix, en septiembre de 1970.
El acompañante del músico
afirmó que Jeffery expresó haber estado preocupado que Hendrix cambiara
de manager cuando el acuerdo finalizara, así que confesó ingresar al
hotel del cantante y darle pastillas y vino para matarlo.
El
libro, que será puesto a la venta el próximo mes, narra las experiencias
de Wright con varias estrellas del Rock de los años 60, incluidos Tina
Turner y Elvis Presley.
En la obra, el autor afirma que Jeffery,
casado con la actriz Gillian French, hizo la confesión en su
apartamento en 1971, dos años antes de morir en un accidente aéreo.
"Aún
puedo recordar esa conversación, a ese hombre que conocía desde hacía
tanto, su rostro pálido, sosteniendo el vaso con odio", escribió Wright.
En el libro asegura que Jeffery le confesó: "Tuve que hacerlo,
Tappy. Tú entiendes ¿no? Tuve que hacerlo. Tú sabes perfectamente bien
de qué estoy hablando".
Wright citó a Jeffery diciendo: "Estuve
en Londres con unos viejos amigos la noche en que Jimi murió, fui a la
habitación del hotel Monika, le puse un manojo de pastillas en su boca, y
luego le hice tomar varias botellas de vino tinto para que tragara.
Tuve que hacerlo".
"Jimi valía más para mí muerto que vivo. El hijo de puta iba a dejarme. Si lo perdía, perdía todo", agregó.
Wright
también afirmó que Jeffery le dijo que había sacado un seguro de vida
de Hendrix valuado en unos 2 millones de dólares, siendo el manager el
principal beneficiario.