miércoles, 31 de julio de 2013

Yoko Ono me quiere arruinar

ENTREVISTA A JULIAN LENNON
Yoko Ono me quiere arruinar

El hijo mayor de John critica a su padre, defiende a su madre Cynthia y es virulento con Ono.


BILL DEYOUNG. The New York Times y Clarín
Ser Julian Lennon nunca fue fácil. Hijo del músico pop más amado del mundo, Julian trató de forjarse una carrera por sí mismo a comienzos de los 80 pero se topó con que todos -los medios, los fans y el mundo en general- no hacían más que compararlo con su padre. La nariz, la voz, el humor cómico de Liverpool... Era como si John Lennon en realidad no hubiera muerto bajo aquella ráfaga de balas y todavía estuviera escribiendo letras y componiendo canciones. Julian lo soportó porque sus dos primeros singles, Valotte y Too Late For Goodbyes, fueron grandes hits, y el dinero y la atención eran fantásticos para un chico que acababa apenas de pasar los veinte. Pero la cosa empezó a ponerse mal enseguida. Me sentí usado, maltratado y en muchos sentidos poco respetado, dice en una entrevista telefónica el cantautor que ahora tiene 35 años. Y me di cuenta de cómo me veían, más como un chiste que otra cosa. No me tomaban en serio. Lennon no contribuyó precisamente a mejorar las cosas viviendo a lo grande, en forma muy pública, en Los Angeles. El alcohol y la cocaína estuvieron a punto de matarlo y después de su cuarto álbum, en 1991, se fue de Los Angeles y se desinteresó de su negocio discográfico semiparalizado. Se trasladó al norte de Italia, a una villa sobre un lago. Desde que entré en esta actividad a los 20 años, me metí con todo en la industria musical -dice-. Eso no me dejaba tiempo para pensar quién era yo fuera de la industria. De modo que fue un buen momento para reflexionar. Pese a todos sus propósitos e intenciones, Julian Lennon, heredero del legado del gran Beatle, desapareció. Viví y respiré realmente como un adulto, lo cual fue maravilloso, explica. Tuve la posibilidad de reconciliarme con personas que había dejado a un lado durante mis años de locura. Viajar sin trabajar, para variar, y así poder apreciar los lugares a los que iba.Se dedicó a la pintura y la fotografía, y trabajó duro con su primer amor, la cocina. A la larga, lentamente, empezó a escribir otra vez canciones. Lennon está de vuelta con la mejor música que ha hecho hasta ahora. El álbum Photograph Smile, lanzado hace dos semanas, fue compuesto por él, producido por él y está siendo comercializado a través de su nuevo sello discográfico. Mi sello es el resultado de muchos convenios sospechosos y contratos de doble interpretación.Me dicen: Vos te criaste en la industria, algún asesoramiento habrás tenido. Pues no. Papá se fue cuando yo tenía 5 años y lo habré visto un puñado de veces. Me crié en una granja en el norte de Gales, entre muchos otros lugares. No estaba para nada cerca de la industria.John Lennon dejó a Cynthia Powell, su mujer nacida en Liverpool, en 1968, cuando inició su relación con Yoko Ono. El pequeño Julian fue la inspiración de las canciones de su padre Lucy in the Sky With Diamonds y Good Night, así como de Hey Jude, de Paul McCartney. Hoy considera al segundo marido de su madre, Roberto Bassanini, como su padre. Apenas conoció al ex Beatle.Justo antes de ser asesinado en 1980, John Lennon ofreció varias entrevistas en las que dijo que Julian había nacido de una botella de whisky un sábado a la noche y que estaban elaborando con lentitud y dificultad una relación padre-hijo a distancia. Para entonces, John tenía un hijo, Sean, con Ono, al cual mimar. Sean fue el hijo favorecido. Aunque el mundo tal vez nunca conozca al verdadero John Lennon, Julian dice que él tiene una idea bastante clara. Mirá, mamá se crió con él, fue a la escuela de arte con él, se casó y me tuvo con él, dice. O sea que lo conoció antes de que pasaran las cosas y mientras pasaban. Significa que entendía bastante bien lo que había debajo de todo eso. Siempre fue muy centrada, muy honesta y muy fiel en todo lo que dijo sobre papá. Y nunca quiso dañar o lastimar a nadie, es honestidad pura sobre la mesa.Cuando llegó el momento del arreglo, cuando finalmente se separaron, lo único que mamá pidió, lo único que quería era lo suficiente para pagarme el colegio, la comida y la ropa. Muchos dijeron: ¿Por qué no le sacó todo? No quiso nada para ella por una simple razón: amaba a ese hombre. No amaba su dinero, ni la fama, ni nada de lo que rodeaba todo eso. Se enamoró de ese hombre.En el arreglo original de divorcio, a Cynthia se le acordaron alrededor de 6.000 dólares para el cuidado de Julian: él recibió un fondo en fideicomiso por alrededor de 120.000 dólares cuando cumplió los 25. En el testamento de Lennon, Ono fue nombrada albacea de una herencia estimada en más de 600 millones de dólares. Hace dos años, Julian llegó a un acuerdo con Ono -con quien nunca tuvo una relación fácil- por alrededor de 50 millones. No le dieron ninguna de las posesiones de su padre, y el año pasado compró en una subasta guitarras, letras de canciones y el abrigo afgano negro que John usó en Magical Mystery Tour.Yoko tiene todo -dice Lennon-. Tiene los derechos, tiene el nombre, tiene todas sus pertenencias, tiene absolutamente todo. Lo cual me parece espantoso, pero no puedo hacer nada al respecto. Aunque todos lo veamos como el hombre supuestamente inteligente que era, y fuera un hombre que hablaba de amor y paz y justicia en la vida, por cierto no lo llevaba a la práctica dentro de su propia familia.En este momento, su veneno está exclusivamente reservado a Ono. Ya se arremangó, dice, y está listo a agarrárselas con ella. Para la historia, Yoko, Sean y papá son la familia Lennon. Y tengo la certeza de que Yoko trató de arruinar mi carrera en Europa. Y creo que lo logró. Sé de muchas cosas que me hizo, y también a mamá, y no voy a tolerarlo más. Porque no le debo nada. Me quiere arruinar, pero ciertamente no voy a doblegarme. Porque tengo la verdad y la honestidad de mi lado, e información basada en hechos sobre algunos de sus tejes y manejes, que no son nada agradables. El enojo de Julian no se detiene. No sé totalmente cuál es el punto de vista de la gente en cuanto a Yoko, pero estoy seguro de que cambiará pronto, sin ninguna duda. Lennon dice que expresará su posición en los medios cada vez que se le presente la oportunidad.Photograph Smile fue lanzado el verano pasado en Europa, el mismo día que llegó a los negocios el álbum debut de Sean Lennon, que tiene en este momento 22 años. Tengo copias de las cartas que escribió, firmadas de puño y letra, a algunas de las revistas de música más grandes de Europa, diciendo que Sean debía ser visto como el hijo genial de John Lennon, y que Julian debía ser visto como el hijo alcohólico y drogadicto inútil, gastado e inservible que no tiene nada para ofrecer. Hasta tal punto que si esto no se cumplía, ella compraría todos los ejemplares de esa publicación o enterraría al director y dueño de la revista. Literalmente. Y eso está escrito.No obstante, Lennon dice que él y su medio hermano se llevan bien. Sean no sabe ni la mitad de todo esto. No quiero decírselo cara a cara. Tiene que descubrir lo que pasa por sí mismo, porque es su madre... Es algo difícil para mí y no quiero poner una pared entre nosotros. Julian finaliza su ataque, un poco más calmo. El problema es que ella no tiene vida propia. Se metió en la vida de papá y ahora se mete en la de Sean. Y yo no quiero que se meta más en la mía.Traducción de Cristina Sardoy


Tomado de:

http://edant.clarin.com/diario/1999/03/14/c-01601d.htm

John Lennon íntimo y en primera persona: sus fotos y sus cartas

John Lennon íntimo y en primera persona: sus fotos y sus cartas

Por Carlos Maslaton

Tomado de:

http://www.clarin.com/sociedad/John-Lennon-intimo-primera-persona_0_959904109.html


 

 

El británico Hunter Davies reunió sus cartas y el norteamericano Bob Gruen los cientos de fotos que le sacó.

En la intimidad. Una de las fotografías recogidas en el libro de Gruen, que muestran escenas de la vida privada de Lennon en Nueva York. / BOB GRUEN.

21/07/13
Son dos libros que le hacen el juego a la nostalgia. Nostalgia de una época –los años 60– en la que el mundo amagó con ser mejor de lo que finalmente terminó siendo, aunque con la música de los Beatles en la columna del haber, y ese ilusionismo naif de que la imaginación podía ser un atributo de las clases dirigentes. El sueño no se hizo realidad: mala suerte, otra vez será. Mientras tanto, se puede recuperar parte de ese tiempo mítico en la figura de unos de sus protagonistas centrales, a través de los libros L as cartas de John Lennon (Libros Cúpula) del periodista británico Hunter Davies y John Lennon: los años en Nueva York (Planeta), del fotógrafo norteamericano Bob Gruen El libro de Davies recopila un conjunto de casi 300 documentos: cartas, postales, telegramas, dibujos, borradores de canciones y dedicatorias en las que, como un test proyectivo involuntario, puede apreciarse que, además de un inatacable genio musical y grafómano (cuando no usaba la máquina de escribir), fue un ser humano que, como casi todos, atravesaba distintos climas emocionales: podía ser un snob pendenciero; un muchacho sensible de Liverpool que, ya convertido en una celebridad millonaria, no se olvidaba de enviarle una postal a un fan o a una prima; un bilioso bulldog embistiendo contra su ex amigo Paul McCartney (y señora); un educado lord que rehusaba con diplomacia los pedidos de asistencia monetaria de oportunistas varios; un enamorado vulnerable y ávido de ternura de su primera mujer Cynthia; o un militante de la paz y de la devoción casi religiosa por esa aparición inoportuna (al menos para los otros tres Beatles) llamada Yoko Ono.
Estructurado en veintitrés capítulos, nutridos de fotografías de los Beatles y de John en su faceta privada, recupera algunos momentos centrales de la vida del músico a través de su correspondencia: por ejemplo, tras la separación de los Beatles, en 1970, empezaron los combates legales entre los cuatro Fabs en torno a cómo iban a distribuirse los millones que la alquimia musical de la banda había generado. La extensa carta que John le envía a McCartney, en 1971, muestra la tensión existente entre ellos, y lo reacio que el remitente estaba de darle una oportunidad a la paz: “Queridos Linda y Paul: Estaba leyendo vuestra carta y me preguntaba qué cascarrabias fan de mediana edad de los Beatles la había escrito. Me resistí a mirar la última página para averiguarlo. Me quedé pensando, ¿quién puede ser? ¿Quieeenien? ¿La madre de Stuart?(…) ¡Por todos los diablos, pero si es Linda!. (…) Espero que te des cuenta de toda la mierda que tú y el resto de mis “amables y desinteresados” amigos han lanzado contra Yoko y contra mí desde que estamos juntos. (…) Yo no me avergüenzo de The Beatles (…), excepto de la mierda que tragamos para hacerlos tan grandes. ¿De verdad creés que la mayor parte del arte actual surgió por los Beatles? No creo que estés tan loco, Paul (…) ¿No decíamos siempre que éramos parte del movimiento, y no su totalidad? Por supuesto que cambiamos el mundo, pero tratá de pensar hasta el fondo. ¡Bajate de tu disco de oro y volá!“.
Lo suficientemente lapidario (y vengativo) para que la quimera de que Los Beatles pudieran volver a reunirse en breve se aplazara para dentro de mil años, en un universo paralelo al nuestro. Sin embargo, como cuenta Gruen en su libro de fotografías, en la Navidad de 1975, los McCartney visitaron a Yoko y Lennon en el edificio Dakota y entre ellos reinó el cariño y la alegría por el reencuentro.
Davies recupera, para éxtasis de los lennonófilos, pequeñas gemas como un facsímil de un periódico casero que Lennon editaba a los 12 años –su primera vocación, según señala Davies, fue ser periodista y no rockstar– bautizado “Daily Howl”, que funciona como demostración de que el pequeño John ya llevaba la psicodelia y el apego a Lewis Carroll en la sangre, mucho antes de que el LSD –sin desmerecer su humor vitriólico– le dictara algunos versos de sus canciones más alucinadas como “I´m the walrus”.
O mucho antes de que estallara la Beatlemanía, a los 11, enviándole una tarjeta de agradecimiento a su tía Harriet por los regalos navideños: una toalla con su nombre (“Creo que es la mejor toalla que he visto nunca”, asegura) y un libro sobre barcos piratas.
O ese mutuo intento de acercamiento con Fred, su padre ausente e itinerante, en un vínculo condenado desde el principio a no existir. “Sé que va a ser un poco incómodo la primera vez que nos veamos (…), pero creo que todavía hay esperanza para nosotros”, le escribió el músico en una carta de septiembre de 1967.
El libro de Bob Gruen, es lisa y llanamente, un complemento exquisito del libro de Davies. Un testimonio iconográfico de los nueve años que Lennon y Yoko –Sean, el hijo nacería en 1975– pasaron en Nueva York, captados por el ojo de quien se convertiría en el fotógrafo personal del músico y, casi en simultáneo, en su amigo.
Cada imagen –John grabando en los estudios, tocando en conciertos, dándole la mamadera a su segundo hijo recién nacido, compartiendo una fiesta de los Grammy con David Bowie, tocando con Mick Jagger o charlando con Andy Warhol, entre muchos otros eventos de bajo perfil –viene acompañada por una anécdota narrada por Gruen que le aporta el contexto preciso al último período de la vida de Lennon, que se cerraría con su asesinato el 8 diciembre de 1980, cuando la insania de Mark Chapman se cruzó en su camino.
El volumen de cartas de Davies concluye con la reproducción de una dedicatoria que John firmó, a los 8 años, en forma de verso rimado, en un libro de autógrafos de su primo Stanley Parkes. Allí escribió “Por Hook o por Crook/ Permaneceré en este libro. John Lennon”. El libro se convirtió en memoria colectiva y vaya si ha logrado quedarse allí.

martes, 23 de julio de 2013

Destrozando la musica de los beatles

No puedo comprender como en el programa YO SOY, pongan a cantar a imitadores de los beatles y john lennon, canciones del año 80, sabiendo don Ricardo Moran que ellos no pasaron los 70, y sus carreras en solitario fueron superiores a los estilos de cada epoca, John Lennon no pasó los 80, aparte que a el no le gustaban las bandas de moda, el quería regresar a la fuente al rock puro, por eso escuchamos a un nuevo John en double fantasy, los imitadores de los beatles no funcionan en estos estilos, deberian haber cantado canciones como REAL LOVE o FREE AS A BIRD dos canciones que el john de la ultima etapa grabó junto a las armonias clásicas de los Beatles, esperemos que puedan versionar música de la época no de épocas donde ellos no colaboraron como grupo o solistas.

ahi el video para que se desmayen.....

domingo, 21 de julio de 2013

John Lennon íntimo y en primera persona: sus fotos y sus cartas

Tomado de:

http://www.clarin.com/sociedad/John-Lennon-intimo-primera-persona_0_959904109.html

John Lennon íntimo y en primera persona: sus fotos y sus cartas

Por Carlos Maslaton

 

 

El británico Hunter Davies reunió sus cartas y el norteamericano Bob Gruen los cientos de fotos que le sacó.

En la intimidad. Una de las fotografías recogidas en el libro de Gruen, que muestran escenas de la vida privada de Lennon en Nueva York. / BOB GRUEN.


21/07/13
Son dos libros que le hacen el juego a la nostalgia. Nostalgia de una época –los años 60– en la que el mundo amagó con ser mejor de lo que finalmente terminó siendo, aunque con la música de los Beatles en la columna del haber, y ese ilusionismo naif de que la imaginación podía ser un atributo de las clases dirigentes. El sueño no se hizo realidad: mala suerte, otra vez será. Mientras tanto, se puede recuperar parte de ese tiempo mítico en la figura de unos de sus protagonistas centrales, a través de los libros L as cartas de John Lennon (Libros Cúpula) del periodista británico Hunter Davies y John Lennon: los años en Nueva York (Planeta), del fotógrafo norteamericano Bob Gruen El libro de Davies recopila un conjunto de casi 300 documentos: cartas, postales, telegramas, dibujos, borradores de canciones y dedicatorias en las que, como un test proyectivo involuntario, puede apreciarse que, además de un inatacable genio musical y grafómano (cuando no usaba la máquina de escribir), fue un ser humano que, como casi todos, atravesaba distintos climas emocionales: podía ser un snob pendenciero; un muchacho sensible de Liverpool que, ya convertido en una celebridad millonaria, no se olvidaba de enviarle una postal a un fan o a una prima; un bilioso bulldog embistiendo contra su ex amigo Paul McCartney (y señora); un educado lord que rehusaba con diplomacia los pedidos de asistencia monetaria de oportunistas varios; un enamorado vulnerable y ávido de ternura de su primera mujer Cynthia; o un militante de la paz y de la devoción casi religiosa por esa aparición inoportuna (al menos para los otros tres Beatles) llamada Yoko Ono.
Estructurado en veintitrés capítulos, nutridos de fotografías de los Beatles y de John en su faceta privada, recupera algunos momentos centrales de la vida del músico a través de su correspondencia: por ejemplo, tras la separación de los Beatles, en 1970, empezaron los combates legales entre los cuatro Fabs en torno a cómo iban a distribuirse los millones que la alquimia musical de la banda había generado. La extensa carta que John le envía a McCartney, en 1971, muestra la tensión existente entre ellos, y lo reacio que el remitente estaba de darle una oportunidad a la paz: “Queridos Linda y Paul: Estaba leyendo vuestra carta y me preguntaba qué cascarrabias fan de mediana edad de los Beatles la había escrito. Me resistí a mirar la última página para averiguarlo. Me quedé pensando, ¿quién puede ser? ¿Quieeenien? ¿La madre de Stuart?(…) ¡Por todos los diablos, pero si es Linda!. (…) Espero que te des cuenta de toda la mierda que tú y el resto de mis “amables y desinteresados” amigos han lanzado contra Yoko y contra mí desde que estamos juntos. (…) Yo no me avergüenzo de The Beatles (…), excepto de la mierda que tragamos para hacerlos tan grandes. ¿De verdad creés que la mayor parte del arte actual surgió por los Beatles? No creo que estés tan loco, Paul (…) ¿No decíamos siempre que éramos parte del movimiento, y no su totalidad? Por supuesto que cambiamos el mundo, pero tratá de pensar hasta el fondo. ¡Bajate de tu disco de oro y volá!“.
Lo suficientemente lapidario (y vengativo) para que la quimera de que Los Beatles pudieran volver a reunirse en breve se aplazara para dentro de mil años, en un universo paralelo al nuestro. Sin embargo, como cuenta Gruen en su libro de fotografías, en la Navidad de 1975, los McCartney visitaron a Yoko y Lennon en el edificio Dakota y entre ellos reinó el cariño y la alegría por el reencuentro.
Davies recupera, para éxtasis de los lennonófilos, pequeñas gemas como un facsímil de un periódico casero que Lennon editaba a los 12 años –su primera vocación, según señala Davies, fue ser periodista y no rockstar– bautizado “Daily Howl”, que funciona como demostración de que el pequeño John ya llevaba la psicodelia y el apego a Lewis Carroll en la sangre, mucho antes de que el LSD –sin desmerecer su humor vitriólico– le dictara algunos versos de sus canciones más alucinadas como “I´m the walrus”.
O mucho antes de que estallara la Beatlemanía, a los 11, enviándole una tarjeta de agradecimiento a su tía Harriet por los regalos navideños: una toalla con su nombre (“Creo que es la mejor toalla que he visto nunca”, asegura) y un libro sobre barcos piratas.
O ese mutuo intento de acercamiento con Fred, su padre ausente e itinerante, en un vínculo condenado desde el principio a no existir. “Sé que va a ser un poco incómodo la primera vez que nos veamos (…), pero creo que todavía hay esperanza para nosotros”, le escribió el músico en una carta de septiembre de 1967.
El libro de Bob Gruen, es lisa y llanamente, un complemento exquisito del libro de Davies. Un testimonio iconográfico de los nueve años que Lennon y Yoko –Sean, el hijo nacería en 1975– pasaron en Nueva York, captados por el ojo de quien se convertiría en el fotógrafo personal del músico y, casi en simultáneo, en su amigo.
Cada imagen –John grabando en los estudios, tocando en conciertos, dándole la mamadera a su segundo hijo recién nacido, compartiendo una fiesta de los Grammy con David Bowie, tocando con Mick Jagger o charlando con Andy Warhol, entre muchos otros eventos de bajo perfil –viene acompañada por una anécdota narrada por Gruen que le aporta el contexto preciso al último período de la vida de Lennon, que se cerraría con su asesinato el 8 diciembre de 1980, cuando la insania de Mark Chapman se cruzó en su camino.
El volumen de cartas de Davies concluye con la reproducción de una dedicatoria que John firmó, a los 8 años, en forma de verso rimado, en un libro de autógrafos de su primo Stanley Parkes. Allí escribió “Por Hook o por Crook/ Permaneceré en este libro. John Lennon”. El libro se convirtió en memoria colectiva y vaya si ha logrado quedarse allí.

domingo, 14 de julio de 2013

LIMA, la de ayer y hoy - entrevista a David Pino

No solo hablamos de musica sino tambien de lugares, cultura, arte, acá les dejo un resumen de la entrevista al Limeñisimo DAVID PINO amante de lima y de su arquitectura, amante de su arte, comida y legado:

Tomado de:

http://www.eldiariodehoy.pe/eddh/public/detallenoticia.php?n=1447&fp=0

LIMA, la de ayer y hoy



Por Miguel Angel Vallejo
mvallejo@eldiariodehoy.pe

David Pino ama a Lima en tiempo presente, pasado y futuro. Su padre le inculcó, desde que
era un niño, la pasión por descubrir curiosidades de la ciudad, y el gusto por la investigación
y la historia. También le dejó un archivo de fotografías y periódicos antiguos, tesoros de la
memoria, evocadores de nostalgias. Con los años, Pino estudiaría ingeniería de sistemas,
pero su corazón de historiador lo llevaría a diseñar la página web Lima la única, y el
Facebook del mismo nombre, para compartir su cariño por la capital.
“Como sé de computadoras, mis amigos me sugirieron abrir una web sobre esta pasión”,
comenta Pino a El Diario de hoy. La página www.limalaunica.blogspot.com abrió en 2007,
con algunas fotografías antiguas. “Además de las que me legó mi padre, me dediqué a
buscar imágenes en Internet, y a digitalizar fotografías de revistas antiguas como Variedades
o Mundial. También del archivo de la Biblioteca Nacional, entre otros”, asegura.
De esta forma, la página mostraba eventos como la inauguración de la plaza Bolognesi, los
tranvías de inicios de siglo XX, el funicular de Barranco, así como calles y plazuelas de
Barrios Altos.
Grande sería la sorpresa de su director cuando muchos usuarios empezaron a comentar las
imágenes, consultando detalles históricos de ellas, y luego a compartir información. “La
gente comenzó a enriquecer las fotos con preguntas y respuestas, y subían fotografías
antiguas ellos mismos. Enviaron imágenes encontradas en instituciones importantes como la
Biblioteca Británica y la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos”, dice Pino.
Ante esta retroalimentación, abrió el Facebook de la página en 2010, que a la fecha cuenta
con 32 mil seguidores. Es llamativo el nivel de respeto en los comentarios de la página, algo
poco usual. Será que los usuarios comparten una misma pasión, como enamorados felices
de la misma amada: Lima.
Y como ocurre a menudo, luego del contacto por Internet, decidieron conocerse en persona.
“Muchas fotos son de espacios que ya no existen. Entonces surge la pregunta de qué se
construyó sobre ellos. Por eso en 2011 empezamos a organizar paseos a lugares históricos,
para comparar el pasado con el presente”, afirma el director.
Su primera salida tuvo cincuenta participantes, muchos de los cuales se han hecho amigos y
salen por su cuenta. Han realizado diecinueve paseos en total, a lugares como la mítica
Quinta Hereen en Barrios Altos (otrora sede de embajadas), la Alameda de los Descalzos, y
también a espacios prehispánicos como las huacas Mateo Salado y Collique.

CIUDAD CON POTENCIAL
Pino asevera que la importante historia de Lima ofrece un “tremendo potencial turístico y
cultural. Los barrios mejorarían muchísimo si se pusieran en valor, con centros culturales en
zonas peligrosas, con participación de los vecinos. Y atraería tanto visitantes peruanos como
extranjeros. Para eso necesitamos reforzar las políticas de gestión cultural e incluir a la
población local”, opina.
Y es que para Pino “la ciudad tiene su historia, Lima no se va. Encontramos nuestro pasado
en, por ejemplo, la decoración interior de locales en el jirón de la Unión. Al saber qué fueron
esos espacios y para qué se usaron, entendemos el modo de pensar de la gente que vivió en
ellos”, dice.
Sin embargo, el director manifiesta su preocupación por la pérdida de nuestro patrimonio.
“Estamos dejando que se vaya esa Lima derruyendo locales y descuidando huacas”, afirma.
Pero, ¿cuál es Lima? ¿Existe una palabra o imagen para describirla? “Desde sus inicios
prehispánicos, ha sido una ciudad de migrantes. Cuando los pobladores prehispánicos
andinos no encontraban comida en la sierra bajaban a la costa, estableciendo comunidades
y villas. Los españoles también fueron migrantes”, comenta Pino. Y agrega que muchos
limeños emblemáticos no nacieron aquí, como la gran Chabuca Granda, natal de Abancay.
En el siglo XX, desde la migración interna masiva de los años cuarenta, Pino considera que
“no se hicieron programas de gobierno para integrar a los migrantes a la ciudad, y por eso
muchos no se sintieron parte de ella. No es culpa del migrante, sino de una cultura de
gobierno”, dijo.

martes, 9 de julio de 2013

Las cartas de john lennon

















 





 


































Datos del libro

  1.     Nº de páginas: 408 págs.
  2.     Editorial: TIMUN MAS
  3.     Lengua: ESPAÑOL
  4.     Encuadernación: Tapa dura
  5.     ISBN: 9788448008277
  6.     Año edicón: 2013
  7.     Plaza de edición: BARCELONA




Se sabe mucho acerca de la faceta musical de John Lennon. Sin embargo, pocos son los que saben que su primera reacción ante la mayoría de las emociones era escribir. Por primera vez, Hunter Davies, autor de la única biografía autorizada de los Beatles, ha recopilado y editado su correspondencia privada; casi trescientas cartas y postales que John escribía a sus familiares, amigos, novias, amantes, fans e incluso a algún desconocido. Muchas de ellas están ilustradas con los dibujos del propio John, y acompañadas de juegos de palabras, trabalenguas y bromas diversas. Estas letras son un valioso testimonio de la intensa vida de John Lennon y revelan sus preocupaciones, sus pasiones y sus miedos, desvelando como nunca antes se había hecho el lado más íntimo de un genio introvertido. Para este proyecto el autor ha contado con la ayuda de muchos familiares y amigos cercanos de Lennon y de algunos coleccionistas privados de distintas partes del mundo, así como con la aprobación de Yoko Ono.





















lunes, 8 de julio de 2013

Alterego SEAN LENNON

Les dejo el disco de sean lennon alterego, deben dejar sus comentarios solicitandolo y se los compartire.....



ya saben comenten y dejen su solicitud del disco.